Ayer nada mas levantarme , cuando aún caminaba entre el mundo de los sueños y el real , me ocurrió una anécdota "graciosa" , así contada , nada graciosa , cuando la vives en primera persona.
No fue otra cosa que al abrir la puerta , de algún modo uno de mis pies hizo de tope , de forma que la puerta rebotó y me asestó un golpe fortísimo en el lateral del ojo...un dolor...pero no duró mucho , por suerte.
Esta mañana tenía un bultito (o chichón) en dicha zona , y me duele y molesta como no os haceis una idea.
Lo gracioso es que hoy lo noto más que ayer en el momento del propio impacto.
Efectivamente , seguro que ya lo has adivinado , es el momento de hacer un paralelismo con el ámbito personal y esque hasta de un golpe tonto puedo sacar un aprendizaje de la vida...es increible.
A lo largo de la vida recibimos golpes. El impacto es doloroso pero lo peor está por llegar en los días posteriores.
El chichón o la herida de despúes que nos hace recordar el golpe y nos duele tanto o más que el mismo.
En este caso , estos signos post impacto , no son otra cosa que la ausencia , el remordimiento , la culpa... y una larga lista de nombres , tan extensa como personas y casos hay en el mundo.
Hay colisiones o explosiones inevitables , incluso me atrevería a decir que necesarias , prueba de ello es que el mundo se creó gracias a una ( Big Bang) , pero los efectos que producen , muchas veces pueden ser remediados o atenuados con nuestras acciones.
Pedir perdón a tiempo , mostrar arrepentimiento ante una mala acción o palabra (que nunca puede estar justificada) puede que merme tu propio sentimiento de culpa y además rebaje el dolor causado a la otra persona , que a su vez te reportará bien estar.
Nadie es perfecto y por ello no estamos exentos de equivocarnos , pero equivocarnos sin el aprendizaje que eso conlleva , equivocarte y no aprender a no volver a hacerlo o al menos intentarlo , no es más que una malísima e inútil pérdida de tiempo.
Estoy en busca de mi fórmula de la felicidad y puesto que hay factores que no dependen de uno mismo , cada vez tengo más claro que no debe de haber ninguna variable en dicha fórmula sujeta a otro ser , aunque creo que es inevitable verse afectado por circunstancias ajenas (por lo que ese agente tendrá que ser pequeño) , cada día tengo más claro que uno de los componentes de mi teorema , sería la tranquilidad de conciencia , o sea , a pesar de no conseguir lo que en un primer momento deseabas , tener la certeza de que no te queda nada por hacer , y que si algo hiciste mal lo has intentado enmendar , aunque no haya sido posible , te produce uns serenidad que favorecerá una inmediata estabilidad emocional que te llevará a la felicidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario