jueves, 16 de mayo de 2013

Receta para una decepción

-Definición:
Decepción: Pesar causado por un desengaño.


Una vez conocemos qué es lo que vamos a "cocinar", resultará interesante conocer los ingredientes.

-Ingredientes:
Una cantidad variable de desengaño. La magnitud de la decepción determinará la dosis de este ingrediente.
Desengaño: Conocimiento de la verdad, con que se sale del engaño o error en que se estaba.
Cantidad variable de expectativas sobre una acción. Éstas también varían su cantidad en función del tamaño de la decepción y del otro ingrediente de la fórmula, el cariño.
Proporción variable de cariño que funcionará como los componentes anteriores, el volumen varía de forma directamente proporcional con el resultado, es decir, a mayor cantidad de cariño, mayor decepción.
La dimensión del cariño depende de muchos subingredientes como el tiempo, la confianza y un factor x todavía por determinar con exactitud pero es lo que hace que alguien tenga “ese no se qué, que ¡qué se yo!”.
Aclaración: los ingredientes son totalmente dependientes unos de otros. Es decir, mucho cariño creará grandes expectativas que darán lugar a un gran desengaño y tendremos como resultado una decepción importante, por no decir una gran decepción.

-Modo de fabricación:
Es importante saber que los ingredientes se añadirán según orden de aparición en la lista anterior, de abajo hacia arriba, es decir: cariño, expectativas y por último desengaño.
Lo primero que hay que hacer es conocer a alguien, fiarte de él y por consiguiente empezar a quererle. Puesto que este primer ingrediente es determinante para la magnitud de los siguientes y por consiguiente del resultado, juegan una misión importante los subingredientes anteriormente citados, que siguen, a su vez, una relación directa (mayor tiempo > mayor confianza > mayor cariño. El factor x, puesto que se desconoce su génesis, lo dejaremos a parte, dejando claro, que si aparece dicho factor, es posible que ni el tiempo, ni la confianza sean determinantes para que el cariño sea infinito y posiblemente la decepción enorme.)
Para crear una buena decepción, pues, necesitamos un persona, mucho tiempo y confianza, lo que inevitablemente nos hará ser partícipes de una bonita relación .
El cariño por esa persona crece y ya es grande, lo que nos hace inevitable crearnos unas expectativas en cuanto a su comportamiento y respuestas a nuestros actos.
A veces cometemos el error de esperar una conducta como la nuestra, por lo que hay que tratar de seguir la máxima de que cada persona es distinta, y por tanto, actúa de forma diferente.
No obstante, aunque logremos no desear la respuesta que nosotros tendríamos, resulta imposible imaginar réplica negativa creándonos unas expectativas favorables.
La respuesta negativa llega y la expectativas se rompen fuertemente, dando lugar a un gran desengaño que  provoca un malestar y tristeza de importantes dimensiones.
Y con esta simple fórmula logramos una gran decepción.
Aparentemente es fácil, precisa de pocos ingredientes y una elaboración poco compleja, pero por suerte para las personas comprometidas, no es tan simple encontrarse con gente que no es capaz de involucrarse emocionalmente con las personas que muestran afecto y correspondencia.

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